Ramón de Santiago es un abogado sevillano que recientemente ha ganado protagonismo en la SAD, bajo el cargo de secretario no consejero. Mano derecha de Javier Fernández, está plenamente implicado en la gestión del día a día de la entidad pese a no ser miembro del Consejo de Administración. Podría decirse que se encarga de la gerencia a un nivel similar al del ex director general Alfredo García Amado. De hecho ha pasado a ocupar su lugar dando las explicaciones técnicas en las Juntas de Accionistas, así como en otras ocasiones. Por ejemplo las explicaciones tras la filtración del contrato con Doyen Group en Football Leaks (pueden consultarse aquí  y aquí).

Ramón de Santiago comienza su relación con la SAD sportinguista de forma indirecta en “Por el Futuro y la Estabilidad del Club SL” (PEFEC). Esta empresa, máximo accionista de la SAD (40,87%), fue fundada en Marzo de 1999 por José María González de Caldas (condenado por el caso Malaya), y José Fernández a partes iguales. Una pequeña cantidad restante era controlada por diversas empresas y personas afines a uno y otro, manteniendo así un equilibrio entre ambas partes. Entre ellas destacan dos nombres: Ramón de Santiago y Fernando Huidobro, abogados en Sevilla. La sede de PEFEC es la dirección del bufete en el que ambos trabajan en la actualidad (Iberia Abogados, C/ Capitán Vigueras 24, Sevilla).

Ramón de Santiago habría entrado de la mano de De Caldas hasta que por causas que desconocemos cambia de bando, lo que inclina la balanza en PEFEC a favor de José Fernández. Esto llevó a diversos conflictos judiciales, resueltos finalmente a favor de Fernández. Ramón de Santiago pasa a aparecer junto a la familia Fernández como abogado de su confianza encargado de los asuntos jurídicos de la SAD (por ejemplo la negociación del finiquito de Preciado en 2012, o un amago de querella contra esta asociación en 2013). En la Junta de accionistas de 2013 TFND preguntó cuál era la causa, respondiendo Alfredo García Amado que era “un grandísimo profesional […] siendo hoy nuestro asesor jurídico […] [estoy] encantado con él” (según acta notarial).

Con la entrada de Javier Fernández a la SAD, gana protagonismo pasando de ocuparse de los asuntos jurídicos a involucrarse plenamente en la gestión de la misma. Actúa por tanto como un “consejero en la sombra” pero sin asumir las responsabilidades legales que implicaría ostentar dicho cargo. Quizás en el futuro el sportinguismo tenga ocasión de conocer la causa de su salto del entorno de De Caldas al de Fernández, sin duda una historia interesante.